Habitos Negativos

¿Qué hábitos son negativos en un buen líder?

No todo buen líder tiene las mismas cualidades. Por contra, sí existen ciertos elementos de los que la mayoría de ellos carecen. Las personas que más desarrollada tienen la capacidad de liderazgo saben que existen hábitos, actitudes y conductas que es mejor evitar cuando se trata de dirigir a un equipo. Hoy recomendaremos este artículo de Entrepreneur que incluye cuatro hábitos que influyen de forma negativa en el liderazgo.

  1. Aislamiento

Existe tanto el aislamiento físico (encerrarse en el despacho) como el aislamiento emocional (ocultar la mayor parte de la vida personal). Por parte de un líder, ambos pueden resultar nocivos para el buen relacionamiento con el equipo si ocurren de forma continuada. Se trata de un comportamiento que sugiere que el líder desconfía de los empleados y, a su vez, puede generar desconfianza hacia él. En cambio, pasar tiempo con los empleados y compartir historias con ellos contribuye a un ambiente agradable, lo cual influye de forma positiva en el trabajo.

  1. Excusas

En ocasiones, poner una excusa puede parecer una buena decisión desde el punto de vista de un líder. Por ejemplo, a la hora de justificar un resultado poco satisfactorio sin desmoralizar a los empleados. En todo caso, resulta mucho más productivo centrarse en la raíz del problema o el error que inventar una excusa para lo ocurrido. De este modo, se puede proceder a resolver la situación, dando un buen ejemplo como líder.

  1. Falta de descanso

Descansar es fundamental para cualquier profesional por varias razones. En primer lugar, por salud física y mental. En este sentido, es importante evitar el estrés porque nos vuelve más irritables y menos productivos. Por otro lado, la falta de descanso también influye tanto en la cantidad como la calidad del trabajo hecho. Lo primero porque el ritmo de trabajo disminuye según incrementa el cansancio y, lo segundo, porque perdemos eficacia.

  1. Falta de flexibilidad

Como líder, a veces conviene ser estricto para lograr los resultados deseados, por ejemplo, a la hora de establecer los objetivos acordados y los métodos a seguir para conseguirlos. Pero ser demasiado estricto puede ser contraproducente. Y es que la falta de flexibilidad puede convertirse en un obstáculo para el avance y la mejora. Además, es necesario mantener un grado de flexibilidad para poder cambiar el plan inicial en caso de que haya problemas a lo largo del camino.

Como hemos visto, un líder debe saber cómo actuar para desenvolver su papel como tal de forma que resulte favorable para todos. En concreto, los elementos a evitar son el aislamiento, las excusas, la falta de descanso y la falta de flexibilidad.

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