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¿Hacia un nuevo perfil laboral? La creciente relevancia del interim management

La figura de los ‘interim’ laborales se extiende no sólo en multinacionales, sino también en empresas familiares o pymes

“Me encontraba desarrollando proyectos en AdQualis cuando surgió la posibilidad de realizar este trabajo desde el cliente”. Así explica Sergi Nicolás su llegada al grupo de alimentación Lindt & Sprüngli en calidad de HR Specialist. Sergi es un ejemplo de interim management: una modalidad de contratación que se remonta a la década de 1970, y que sin embargo atraviesa un momento de especial popularidad aupada por los retos en materia de gestión de personas asociados con la globalización, la transformación digital, y, en general, la rapidez con la que cambian en la actualidad las necesidades de las empresas en un contexto de máxima volatilidad.

El interim management consiste en la integración en una empresa de un profesional vinculado a otra compañía que lo cede y destina de forma temporal, por ejemplo, durante un año, para desarrollar en ella su actividad. En el caso de Sergi, forma parte del equipo de AdQualis, pero trabaja para Lindt & Sprüngli en la sede corporativa del fabricante suizo de chocolate en Barcelona.

Esa inmersión en su compañía de destino le brinda un conocimiento de 360 grados de una marca con casi 175 años de historia. “Lo que nos vuelve una opción atractiva para empresas como Lindt es la calidad de nuestro servicio en una doble dimensión. Primero, nuestra experiencia como consultores en diferentes empresas. Y, segundo, nuestro conocimiento y capacidad para implementar los proyectos que hemos diseñado”, resume Sergi, que trabajará en Lindt & Sprüngli por espacio de doce meses.

“Es una figura laboral que va a seguir desarrollándose en los próximos años”, explica Anabel Obeso, General Manager AdQualis HR Consultants –la unidad de negocio de consultoría de AdQualis Human Results–. “Las empresas empiezan a plantearse que lo que pueden necesitar mañana no es lo que tienen hoy, de modo que han de estar en disposición de irse adaptando a esas necesidades con arreglo a fórmulas más flexibles que una contratación al uso: un día necesito más ingenieros, otro más comerciales”, apunta Obeso. Y las ventajas no solo aplican a las compañías que optan por un interim management, sino también a los ‘nómadas’ que la eligen como la forma de desarrollar su trabajo, que acceden a una flexibilidad impensable en posiciones fijas.

El interim management en RRHH
En el campo concreto de la gestión de talento, el perfil de estos ‘nómadas’ suele caracterizarse por su experiencia. “En su mayoría, cuentan con entre 10 y 15 años de trayectoria, y suelen estar muy especializados en áreas concretas”, explica Anabel Obeso. “En el caso de los profesionales especializados en el ámbito digital, trabajan además su marca personal mediante su presencia en redes sociales y en conferencias, su labor docente o la colaboración con distintas consultoras, que hacen que cuando los clientes revisan su background para saber qué pueden aportar a sus organizaciones encuentren cimientos muy sólidos y la opción de incorporar talento que seguramente no encontraría atractiva una posición por tiempo indefinido”.

En cuanto a qué tipo de empresas buscan este modelo de trabajador externo, el abanico es amplísimo. “Al principio lo demandaban más las multinacionales, pero a medida que el boca-oreja ha difundido los puntos fuertes de disponer de este tipo de profesionales, y que el talento que necesita cualquier organización se ha vuelto más heterogéneo, hemos visto cómo han ido demandándolo cada vez más empresas familiares o de tamaño pequeño y mediano”.

Sobre en qué medida un ‘nómada’ puede realizar una verdadera contribución a una empresa sin haber absorbido su cultura, precisamente por esa condición de apoyo externo y temporal, Obeso desmiente esa externalidad y apunta en cambio que “cuando las organizaciones tienen un ADN muy marcado, incluso en un paso breve por la misma un profesional incorpora sus aspectos más positivos, y además aporta una visión externa que puede ayudar a esas empresas precisamente a revisar qué merece la pena conservar de sus culturas corporativas y qué aspectos ir redefiniendo”.

“Una de mis mayores motivaciones como interim management es la oportunidad de conocer empresas con culturas muy diferentes”, destaca Sergi Nicolás. “También me resulta muy atractivo que mi trabajo no se limite a diseñar un proyecto desde una posición de consultor, para que lo lleve a cabo una empresa, sino poder implementarlo desde dentro y ver y vivir en primera persona sus resultados”.

El interim management se erige así en un win-win en que una organización puede incorporar el talento que necesita en cada momento sin tener que ampliar su plantilla y accediendo además a especialistas de reconocida trayectoria, mientras que los ‘nómadas’ que brindan ese servicio desarrollan carreras en empresas de sectores distintos, disfrutando de una flexibilidad y acumulando un bagaje que los capacita cada vez más para cada nuevo destino.

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