Premio a la Mejor Dirección de Recursos Humanos

Entrevista a Beatriz Vila, directora de Personas de Chiesi

«Nuestro objetivo prioritario es continuar impulsando una cultura que promueva el talento»

Coincidiendo con el Día Mundial de la Mujer, hoy presentamos a Beatriz Vila,  Directora de Recursos Humanos de Chiesi  y ganadora del AQ Awards a la Mejor Dirección de Recursos Humanos. El premio avala el compromiso de la empresa con sus empleados y la forma de gestionar equipos de Vila, alineada con los valores de la compañía para promover a las personas, la eficiencia y la generación de nuevas ideas.

¿Cuál es la clave fundamental para alcanzar el éxito en la gestión de los recursos humanos? 

Desde mi punto de vista, la clave del éxito consiste en asegurar el entendimiento entre personas y negocio. No se trata de una tarea fácil, evidentemente, ya que implica posicionar el área de personas como un partner esencial en la compañía, con capacidad para definir conjuntamente con el negocio la estrategia de futuro. Para ello resulta imprescindible ser creíbles; y esto lo conseguimos si interiorizamos y practicamos una manera de proceder transparente y comprometida. Existe una expresión inglesa, “walk the talk”, que describe perfectamente este concepto, y que podríamos traducir de la siguiente manera: hacer lo que se dice y decir lo que se hace. Finalmente, resulta también fundamental para alcanzar el éxito en la gestión de los recursos humanos, la capacidad de movilizar a la organización hacia los nuevos retos; las personas son los motores del cambio, y desde nuestro departamento tenemos la oportunidad de inspirar, motivar e impulsar a nuestros empleados y empleadas para obtener excelentes resultados y, sobre todo, sostenidos en el tiempo.

Beatriz Vila, directora de Personas, Recursos Humanos, Premios AdQualis

Beatriz Vila, directora de Personas

¿Cuáles son sus objetivos a corto y largo plazo como directora de Personas dentro de  Chiesi?

Nuestro objetivo prioritario es continuar impulsando una cultura que promueva el talento, porque allí residen muchas, por no decir todas las respuestas de los retos de negocio que se nos plantean en el presente y que nos plantearán en el futuro. Si tuviera que resumirlo, diría que estamos comprometidos con la generación de un entorno de trabajo que permita que nuestro talento siga creciendo y desarrollándose en nuestra empresa. Para ello, tratamos a nuestros empleados como adultos y les pedimos que actúen como tal. Trabajamos para fomentar que los empleados y nuestra organización estén preparados para  aprender de forma ágil y continua, para que sean optimistas y afronten con ganas los retos del día a día; se trata, en definitiva, de generar una cultura donde se ven las oportunidades y no los problemas, donde se aprende del error y se emprenden proyectos, y siempre de una manera colaborativa.

¿Cómo debe ser un buen profesional del sector de Recursos Humanos?

Para ser un buen profesional en este sector es importantísimo, además de la obvia necesidad de entender el negocio, tener la visión estratégica necesaria para entender dónde está nuestra compañía actualmente y hacia dónde debería dirigirse en el futuro. En nuestro papel de gestores del Capital Humano de las empresas, debemos también tener  la capacidad, el arrojo y la determinación de preparar y  movilizar a toda la organización hacia el cambio, preparando a nuestros líderes, flexibilizando nuestras organizaciones, dando espacio, proyectos y libertad a nuestros empleados y proporcionando también las herramientas y soporte necesario para lograrlo.

¿Ha cambiado el perfil en estos últimos años?

Sí, ha cambiado mucho. Tenemos que asumir el rol estratégico que la compañía nos demanda y esto es así porque, en un entorno tan volátil, incierto, complejo y ambiguo como el actual, la gestión del capital humano de nuestras organizaciones y las prácticas para gestionarlo se convierten en estratégicas para asegurar la competitividad y sostenibilidad de las empresas.

¿Cuál ha sido el proyecto más exitoso que ha podido implantar en la compañía?

El proyecto más exitoso, y del que más orgullosa me siento, es el proceso de cambio cultural que hemos vivido en Chiesi durante los últimos años. Hemos conseguido que Chiesi España sea una organización diversa, emprendedora, ágil y comprometida con generar oportunidades de crecimiento personal y profesional de nuestros empleados. Este proceso que hemos vivido internamente, también está teniendo sus frutos de cara al exterior, y nos permite atraer, reclutar y mantener motivadas a personas con gran talento, un talento que va más allá de la mera experiencia científica o académica, para focalizarse en las cualidades humanas que determinan, sin duda, el verdadero potencial de nuestra compañía.

¿Qué objetivo y dificultades presentaba?

El objetivo consistía en generar un cambio radical en la manera de hacer las cosas en Chiesi, promoviendo la generación de un entorno de trabajo que, además de garantizar los resultados económicos, permitiese el desarrollo tanto personal como profesional de todos y cada uno de los empleados. Como cualquier proceso de semejante magnitud, una de las principales dificultades que encontramos fue la resistencia al cambio. La muy instaurada manera de hacer las cosas dentro de la propia organización, requirió un cambio de mentalidad tanto de la dirección de la compañía como de cada uno de los empleados de Chiesi. Este cambio de actitud se ha ido generando y expandiendo progresivamente a todos los niveles de la compañía, y a día de hoy podemos afirmar que se ha convertido en una realidad.

¿Cuáles son las últimas tendencias dentro del sector farmacéutico?

La profunda crisis vivida y todavía existente ha supuesto un profundo cambio en el sector. Los decisores, al igual que los competidores, son más numerosos, los precios de los tratamientos para las grandes patologías han caído en picado y conceptos como “sostenibilidad del sistema”, “déficit público” y otros por el estilo han cogido gran protagonismo. Esto nos lleva a un nuevo mercado, en el que ya no basta con tener producto y buenas y grandes redes de venta. Hay que considerar a la Administración y a los pacientes también como grandes clientes (no sólo a médicos y farmacéuticos); y enfocarnos a todos ellos mucho más, no tanto al producto. Hay que contribuir con ideas innovadoras a hacer más sostenible el sistema; hay que entrar en el mundo digital y en la gestión de la enorme cantidad de datos que estamos generando y no aprovechamos. En definitiva, hay que modificar muchas mentalidades y comportamientos en las empresas para dar respuesta a todo ello. El reto, sin duda, es enorme.

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