Así funciona el liderazgo Do It Yourself #AdQualisrecomienda

Hay cosas en la vida que no son nada fáciles. Perder peso, por ejemplo, es una de ellas. Podemos ponernos una pequeña meta, como deshacernos de esos dos kilitos de más que nos han brindado las vacaciones, o una más grande, como perder 20 kilos para mejorar nuestra salud. Para conseguirlo, comenzamos un exhaustivo plan. Vamos al gimnasio todos los días, cambiamos nuestra dieta, renunciamos a algunos caprichos. Pero pasa una semana… y no hemos vemos resultado. Dos semanas… y la báscula sigue sin moverse. Incluso tres semanas… y la cosa sigue sin avanzar. Pese a que estamos haciendo todo lo posible por llegar a nuestro objetivo, no vemos avances hacia la meta. Esta es una de las experiencias más frustrantes del mundo.

Liderazgo Do It Yourself

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Imagen: Freepik

Ahora imaginemos que, en lugar de esperar un par de semanas o algunos meses, tuviéramos que esperar un año entero para advertir el progreso. ¿Cuáles serían las probabilidades de que continuáramos con la dieta? Prácticamente nulas. Esta es sólo una de las razones que demuestra porque las cualificaciones anuales de rendimiento en realidad no impulsan la productividad.

Hoy os recomendamos este artículo de Eremedia que recoge tres útiles consejos para mejorar esta tendencia y que podríamos clasificar como de liderazgo Do It Yourself:

  1. Marcarnos objetivos en un período más corto

Una de las acciones más útiles para mejorar nuestro rendimiento es convertir los objetivos anuales o semestrales en otros más pequeños y fáciles de conseguir, como los semanales. No se trata de volvernos locos con las metas, sino de buscar un progreso simple en la dirección en la que queremos ir. A veces, ir paso a paso puede ser más útil para avanzar de una manera clara y firme.

  1. Conseguir el control sobre nosotros mismos

Tenemos que vernos a nosotros mismos como el motor de progreso, y no simplemente como pasajeros en el tren de otra persona. Eso empieza por concienciarnos de nuestras virtudes a través de gestos muy simples.

  1. No esperar a nuestro jefe para marcarnos objetivos

En ocasiones no nos atrevemos a poner en marcha nuevas estructuras de rendimiento fuera del proceso de revisión formal. Sin embargo, no tenemos que esperar a que el departamento de recursos humanos o nuestro jefe vean la luz en lo que respecta a la gestión del rendimiento para cambiar nuestro día a día. Por el contrario, debemos tomar el control de nuestro propio proceso de gestión y establecer nuestras metas semanales de una manera que nos sea cómoda y, sobretodo, productiva. Así, conseguiremos superar las expectativas casi continuamente ya que habremos construido una estructura que permite el mantenimiento de este impulso. Puro liderazgo Do It Yourself.

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