¿Estás preparado para salir de tu zona de confort? #AdQualisrecomienda

Cómo salir de la zona de confort

Seguro que estás harto de escuchar frases como “quien no arriesga no gana”. Vivimos en un momento en el que saber adaptarse a los cambios es importante y somos muchos los que creemos que salir de nuestra zona de confort equivale a progresión y éxito pero, ¿hasta qué punto esto es cierto? El artículo que recomendamos hoy, publicado por el Hardvard Business Review, explora esta temática desde una perspectiva muy pragmática, planteando algunas preguntas que seguro que te harán reflexionar sobre tus límites.

  1. ¿Estás suficientemente preparado?

Si decides salir de tu zona de confort, deberías estar seguro de poder asumir el nuevo reto. Nadie nace enseñado, por supuesto, pero antes de asumir un gran cambio debes haberte preparado bien. ¿Te has informado sobre cuáles son las claves para saber afrontar la situación con éxito? ¿Has tomado nota sobre cómo lo hacen otras personas con experiencia? ¿Has practicado?

Aprender a ir un paso más allá de la zona de confort es una competencia y, como tal, sólo se adquiere mediante la práctica. Si no estás suficientemente preparado, tal vez sea mejor que te des un tiempo antes de dar el gran paso.

  1. ¿Tienes interés por la situación?

La zona de confort #adqualisrecomienda

Imagen: Google CC Search

Hay muchas situaciones que se escapan de nuestra zona de confort y que, además, no son importantes para nosotros. Muchas personas se aterrorizan ante la idea de tener que hablar en público pero, ¿hasta qué punto es indispensable hacerlo? Si no es una parte esencial de tu profesión, ¿merece la pena asumir un reto por el cual no tienes interés? Ahora bien, antes de plantearte la pregunta sé honesto contigo mismo y asegúrate de que la respuesta no esté influenciada por el miedo a alejarte de tu zona de confort.

  1. ¿Es el momento adecuado?

Tal vez estés interesado en salir de tu zona de confort pero, ¿es el momento idóneo? Dar el paso conlleva dedicación y, sobre todo, tiempo. Antes de emprender el nuevo reto asegúrate de que puedes dedicarle tiempo, ya que es un factor determinante para el éxito. Si tus compromisos laborales o familiares no lo permiten, piénsatelo dos veces antes de dar un salto al vacío.

En definitiva, este artículo pretende demostrar que, a diferencia de lo que dictan muchos prejuicios, moverse en la zona de confort no es sinónimo de mediocridad o estancamiento. Si no estás suficientemente preparado para emprender el nuevo reto, es probable que quedarte en tu zona de confort sea la opción más sensata.

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